Visitando la Conca de Barberà

Como las previsiones meteorológicas eran más favorables hacia el sur decidimos pasar el día visitando la zona de la Conca de Barberà y así fue como esa mañana, después de desayunar emprendimos camino hacia allí.

Nuestro destino final era el Monasterio de Poblet pero, en nuestro recorrido, pasamos por otros pueblos donde tomé algunas fotografías.

Llegamos a Santa Coloma de Queralt, hacía bastante fresco todavía y eso que eran casi las 10 pero el viento acentuaba la sensación y los 9º tampoco ayudaban demasiado :P.

Esta es la iglesia de Santa María situada en el casco antiguo del pueblo.

y la Plaça de l’Esglesia con sus porches…

Como teníamos tanto frío no vimos nada más, cogimos el coche y seguimos hacia el siguiente pueblo, Rocafort de Queralt, donde vimos su castillo que aparece por primera vez documentado en 1076, más tarde, en la baronía de Queralt, consta a través de testamento en 1256 por Pere de Queralt en el cual se firmaba señor del castillo, así como también de los de Rauric y Santa Coloma.

En 1365 fue señor del castillo Berenguer de Llorac siéndolo con posterioridad Bernat d’Anglesola en 1439. En 1444 adquiere su dominio la familia Biure quien lo transmite a los Armengol en 1515 y éstos lo mantienen hasta el final del periodo feudal. En 1964 y con piedras procedentes del pueblo abandonado de Turlanda, el Sr. Julia Bonet i Ninot, adquiere los terrenos del castillo y hace levantar otro de nuevo sobre el solar del primero (información extraída de esta WEB)

Nuestro siguiente destino fue Montblanc donde, según cuenta la leyenda, tuvo lugar la lucha entre San Jorge y el dragón. Para los que no la conocen en la web de la Associació Medieval de la Llegenda de Sant Jordi podéis leerla (en catalán) o si lo preferís, la relato aquí:

Cuenta la voz popular, que la leyenda de Sant Jordi, el Dragón y la Princesa en Cataluña, ocurrió en la Villa de Montblanc hace mucho tiempo. El dragón era el más poderoso de los dragones puesto que podía moverse por el cielo, por la tierra y por el agua y la Princesa era la de más linaje de todas ya que era la misma hija del Rey. El terror que el Dragón imponía era terrible. Cada día devoraba un par de corderos. Cuando le dieron bueyes y caballos tampoco tuvo suficiente y así fue hasta que tuvieron que sortear personas para apaciguar el hambre de la Bestia. El Rey que era el de más linaje, catalán y que vivía en la villa, quiso poner a su familia en el sorteo. Y de la olla salió el nombre de la princesa. El Rey aceptó el destino y no quiso cambiar el sacrificio por el de ningún otro vecino de los que se ofrecían. Vestida de blanco, la Princesa fue al sacrificio y entonces surgió un joven caballero, armado de cabeza a los pies, cabalgando un corcel blanco para liberarla. Era bello como el sol, forastero y se llamaba Jordi. Embistió con furia al dragón que venia a por la Princesa, lo dejó medio muerto, confundido y acabado. Entonces, el joven caballero ató al dragón con el cordón de la cintura de ella y el dragón, herido y manso, lo seguía como una oveja. Todo esto ocurrió delante de los ojos del Rey y los vecinos de Montblanc, que contemplaban aterrorizados el combate.

Y fue por esto que escogieron Sant Jordi como patrón de la Villa hace muchos años y cuenta la leyenda que en el lugar donde se derramó la sangre del dragón nació un rosal bellísimo de rosas rojas del cual cortó la rosa más hermosa para entregársela a la dama. De ahí nace la tradición de regalar el día de Sant Jordi una rosa como presente.

Visitamos también la Iglesia de Santa María del S. XIV, conocida también como la Catedral de la Montaña, cuyo interior es bastante grande, con una larga nave con bóveda de cañón y con claves esculpidas de escenas del Antiguo Testamento.

En los laterales se encuentran las capillas de base cuadrada y bóveda de cañón, a media altura se abren unos bellos ventanales góticos, donde se representan los misterios del Rosario. Durante el siglo XVII se prolongó una capilla y se convirtió en la del Santísimo. En la parte interior destaca la gran imagen gótica de la Virgen del Cor, tallada en madera policromada, el retablo de Sant Bernat y Sant Bernabé y el órgano barroco, uno de los más importantes de Cataluña.

Situada en la parte más elevada del núcleo, la actual iglesia se encuentra ubicada en el lugar donde antiguamente estaba la primitiva iglesia románica. El aumento demográfico justificó la construcción de una nueva. La obra se hizo por tramos y debido a la Peste Negra, que provocó una gran crisis económica y demográfica a la villa, quedó inacabada. La gran fachada gótica fue destruida durante la Guerra de los Segadores y por ese motivo hoy en día se puede ver otra en estilo barroco del S. XVIII (Información extraída de la web Montblanc Medieval)

Por último visitamos Poblet. Fue una visita rápida ya que la rodilla la tenía algo resentida de tanto caminar así que, sólo hice unas cuantas fotos por el exterior y nos fuimos a comer.



2 comments to Visitando la Conca de Barberà

  1. JOSE ANTONIO dice:

    Ya veo que vas tirando con la rodilla, ten cuidado. La ruta que has hecho está muy interesante, y las fotos me han encantado, sobre todo la de La Catedral de la Montaña, tiene una luz y encuadre muy bueno.
    Este domingo vamos a una caminata a Santa Coloma de Queralt, me acordaré de tí y las fotos que has publicado.
    Un abrazo y se muy feliz.

  2. xenaia dice:

    Hola Jose Antonio 🙂

    Mi rodilla continua recuperándose. Le hago muchos mimitos y así se siente querida y feliz 🙂

    La zona de la Conca de Barbera me pareció muy bonita y además hay muchas señalizaciones de caminos! así que no descartamos el volver. Mientras hacía el blog y buscaba información en internet me di cuenta de que podríamos haber visto muchas más cosas de haber llevado la ruta un poco preparada, pero es lo que pasa cuando surgen las cosas de imprevisto 😛 de todas formas disfrutamos un mmontón que de eso se trataba 🙂

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