Rapida Visita a Molina de Aragón

El domingo por la mañana, después de desayunar, recogimos las cosas y nos pusimos en camino para volver a casa pero antes tomamos el desvío que nos llevaría hasta Molina de Aragón, a 81 kms. de Sigüenza. No queríamos entretenernos demasiado para no encontrar caravana en la entrada de Barcelona pero si hacerle unas cuantas fotos al castillo y parar en una pastelería para comprar las riquísimas patas de vaca, dulce típico y único de la ciudad.

El castillo de Molina se encuentra en la falda del monte que domina la población, asentada en el valle que forma el río Gallo. Es el más grande de cuantos quedan hoy la provincia de Guadalajara. En lo más alto del cerro se levanta la torre de Aragón, que es por si sola una fortaleza y que se mantenía conectada al castillo principal a través de una coracha subterránea en zigzag, cuya traza aún se observa hoy perfectamente.

El origen de la fortaleza es el alcázar que los árabes levantaron, sobre un antiguo castro celtibérico y en el que situaron la sede de los reyezuelos del territorio taifa molinés. Sus jefes, como Hucalao, Aben Hamar y Abengalbón, resuenan en algunas crónicas árabes de la época. Este último fue gran amigo del Cid Campeador, alojando al guerrero burgalés en sus caminares de exilio entre Castilla y Valencia.

El territorio molinés fue conquistado a los árabes por Alfonso I el Batallador de Aragón, en el año 1129. La disputa del territorio, elevado y frío, despoblado casi por completo, pero estratégico en el dominio de los caminos entre Aragón y Castilla, quedó finalmente para Castilla, y su señorío fue entregado en régimen de behetría a la familia de los Lara.

Estos magnates constituyeron en Molina de los Caballeros un fuerte núcleo poblacional al que concedieron un Fuero, promulgado en el año 1154 por su primer conde, don Manrique de Lara. Se creó un poderoso Común de Villa y Tierra, organización propia de la Castilla meridional, cuya cabeza territorial era Molina, sede del señorío, de las instituciones, de los representantes, del mercado, etc., y protegida por una muralla que fue creciendo a partir de la segunda mitad del siglo XII.

El gobierno de los Lara sobre el territorio y la villa de Molina duró hasta finales del siglo XIII. Luego pasó a ser señorío de los reyes castellanos por la boda de su señora, doña María con Sancho IV. Durante los casi dos siglos de relativa independencia, la ciudad de Molina fue progresivamente edificada y cuidada por sus señores. Todos ellos fueron añadiendo elementos al castillo, cada vez más fuerte y, finalmente, la quinta señora, doña Blanca de Molina, terminó de construir la fortaleza y darle el tamaño y el aspecto que hoy muestra.



2 comments to Rapida Visita a Molina de Aragón

  1. Jesús dice:

    Hola.
    Pues si vais otra vez a Molina de Aragçon, no os olvideis de visitar el barranco de la Hoz (Hoz del rio Gallo), que esta al lado de Molina y es una maravilla de la naturaleza.

    Saludos

  2. xenaia dice:

    Tomo nota Jesús y esperamos volver, esta vez con más tiempo, para visitarlo.

    Gracias por tu sugerencia y por visitar mi blog 🙂

    Saludos

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