Visitando los Alrededores de Sigüenza

El sábado también apareció soleado, sin apenas nubes y con una temperatura mucho más agradable que el día anterior que, como hacía tanto aire, la sensación era de más frío o quizás no era sólo una impresión sino una realidad :P. Después de desayunar salimos en dirección a Querencia, nuestra primera parada. Este pueblo estuvo habitado hasta los años 60 y, aunque nosotros vimos alguna casa en la que parecía que vivía gente, se considera un pueblo abandonado. La mayor parte de sus viviendas así como la iglesia de estilo románico se encuentran en ruinas.

Cerca de allí hay un pequeño estanque donde las ranas y renacuajos son los reyes del lugar. Tan esquivos como resbaladizos no se dejaron fotografiar 🙁 Un abrevadero y los berridos de las ovejas que se escuchan desde un corral próximo al mismo nos confirma la impresión de que no está del todo deshabitado.

Desde aquí nos dirigimos a Riba de Santiuste donde visitamos su castillo. Para ello tomamos el camino que cruza, a través de un puente, el Río Salado y ascendimos por la ladera de la montaña sobre la que se asienta el castillo.

Esta fortaleza, de origen musulmán, aparece mencionada en todos los documentos originales que hacen referencia a la reconquista del reino toledano por Alfonso VI. Fue conquistado por primera vez en el año 1059, y definitivamente en 1085. Tras su repoblación, la Riba mejoró sus defensas. Perteneció en señorío a los obispos seguntinos, y finalmente fue perdiendo importancia estratégica y llegando a la ruina. Fue reconstruido en el siglo XV y vuelto a destruir parcialmente en el año 1811.

Desde lo alto del castillo se tiene una panorámica excepcional y se divisan varios pueblecitos de alrededor (La Barbolla, Querencia, Sienes, Valdelcubo, etc.) En la montaña del castillo anidan y se reproducen buitres (quebrantahuesos), que luego emprenden sus vuelos por encima del pueblo.

Nuestro siguiente destino fue el pueblo de Imón cuyas antiguas salinas constituyen uno de los exponentes más antiguos de la arquitectura industrial de Castilla-La Mancha y durante siglos fueron las más productivas de España. Estas fueron explotadas desde muy antiguo aunque los primeros documentos que lo prueban son del siglo XII, ya que en el 1137 fueron declaradas propiedad real por el rey Alfonso VII. Aunque fueron siempre controladas por el rey se solían conceder donativos provenientes de ellas a nobles, monasterios o instituciones benéficas.

Sin duda las salinas han sido la mayor fuente de ingresos de un pueblo que vivió de ellas durante siglos, sacándose al año miles de quintales de sal por el primitivo sistema de evaporación. Fue Carlos III quien ordenó su modernización, construyendo almacenes, nueva red de artesas, canales y caminos y organizó su explotación.

Hasta hace muy pocos años han estado en explotación. Actualmente están abandonadas y los edificios amenazan ruina. Sin embargo antiguamente eran de un gran valor, casi estratégico, pues era una sustancia imprescindible para la conservación de muchos alimentos. También se necesitaba en las industrias de la época y, como hoy en día, en la alimentación de personas y animales. Como curiosidad, la producción de estas salinas en años normales era de unas 3.600 toneladas de sal.

Nos dirigimos a Carabias, cuya iglesia románica del siglo XIII y su atrio porticado es el único de toda la provincia de Guadalajara ya que presenta la novedad de estar abierto a los cuatro puntos cardinales.

La galería discurre por los lados sur y oeste de la iglesia. En el costado meridional está compuesta por catorce arcadas separadas por un pilar central. La galería de poniente está formada por seis arcos de los que el segundo desde el norte es uno de los accesos al pórtico. Adicionalmente, en los lados este y norte hay sendos accesos. Los arcos se apoyan en todos los casos sobre columnas dobles con fustes separados rematados por parejas de capiteles campaniformes todos ellos con fina decoración vegetal. (Información extraída de aquí)

Empezábamos a sentir algo de hambre y pensamos que estaría bien comer cerca de El Atance. Creíamos que se llegaba desde Carabias pero no había ninguna carretera (o no supimos encontrarla) así que nos dirigimos hacia Cirueches. Desde ahí salia una pista que nos llevaba al embalse pero nos encontramos con unos charcos inmensos que ocupaban todo el ancho del camino y como no sabíamos cuan profundos eran paramos el coche, sacamos los bocatas, buscamos unos pedrotes donde sentarnos y preparamos las cosas para una improvisada comida.

Con los estómagos llenos nos veíamos capaces de recorrer el embalse varias veces 😛 así que comenzamos a caminar, al poco rato nos encontramos con una verja de madera que, si hubiéramos llegado hasta allí con el coche nos hubiera obligado a seguir a pie. En ese punto ya se podían apreciar cambios de color en la vegetación. La linea que separaba la zona inundada del resto era clara.

Fuimos bordeando el embalse hasta que me empezó a molestar la rodilla, una lástima, porque casi habíamos llegado a pueblo 🙁 quedaba como mucho media hora de camino. Nos encontramos con gente que había llegado en coche desde el otro lado pero no hemos conseguido averiguar que carretera lleva hasta allí. El sitio es chulo, la única pega que le encuentro es que está bastante sucio 🙁 botellas de plástico vacías, papeles, bolsas y desperdicios se pueden ver por las orillas, una verdadera pena.

Actualmente la mayor parte del pueblo ha quedado sumergida bajo las aguas del pantano que lleva su nombre. La fuente del año 1800 fue trasladada a un parque de Sigüenza y su Iglesia Parroquial fue desmontada piedra a piedra y reubicada en el barrio de Aguas Vivas de Guadalajara. Los documentos que forman la memoria histórica de El Atance se conservan en el Archivo Histórico Municipal de Sigüenza.

Un poco cansados después de todo el día dando vueltas por ahí emprendimos el regreso a Sigüenza no sin antes hacer una última parada para tomar esta foto del pueblo.

(Toda la información ha sido extraída de la página oficial de Sigüenza)

Mapa de la Zona y Track
Si quieres descargar el Track pulsa AQUÍ

Gráfica de la Subida

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5 comments to Visitando los Alrededores de Sigüenza

  1. Kunzuilh dice:

    Siempre paso por Sigüenza cuando bajo de Pamplona a Toledo… me gusta ir por sitios solitarios no por las concurridas autovías… Y paso también por Riba. Desde que descubrí ese recorrido me encanta atravesar esos parajes: Barahona – Riba – Sigüenza… Y al castillo también subí una vez. La verdad es que me gustó mucho aunque no me atreví a meterme solo dentro… pero tenía pinta de estar bastante completo…
    Saludicos!

  2. xenaia dice:

    Hola Kunzuilh 🙂 Nosotros también huimos de las aglomeraciones y esas carreteras son estupendas, sin apenas tráfico con unas rectas largas, inmensas… Disfrutamos un montón conduciendo por allí 🙂 El castillo esta en bastante buen estado aunque claro, nunca se sabe…
    :-h

  3. JOSE ANTONIO dice:

    Tomo nota de estos preciosos lugares que nos muestras para hacer una visita. Me ha encantado el castillo de La Riba y el atrio porticado de Carabias. Las fotos muy logradas.
    Un abrazo.

  4. Rafa dice:

    Muy chulo tu blog, y sus fotos, lo iré siguiendo. Un fallin te comento, un buitre no es un quebrantahuesos, son especies totalmente distintas, y no hay quebrantahuesos en Guadalajara. Solo crían unos cuantos en Pirineos, y se esta llevando a cabo un proyecto de reintrodución en Cazorla, solo hay esos.
    Saludos

  5. xenaia dice:

    Rafa, se me pasó el contestarte 🙁 toda la información sobre Santiuste la saqué de la página oficial de Sigüenza (http://www.siguenza.es/siguenza/pedanias/riba) Nosotros no sabemos nada sobre estas maravillosas aves (salvo que vuelan y poco más :P)
    Gracias por tu visita y aportación al blog, un saludo 🙂

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