De Blanes hasta la Cala de Sa Boadella


Llegamos al camping S’Abanell, en Blanes, el viernes por la tarde y después de instalarnos en la parcela fuimos a dar un paseo por la playa y más tarde por el pueblo lleno de extranjeros. El camping, que no mata, tiene de bueno (que ya es mucho!) el estar al lado de la playa (sólo hay que cruzar una calle) y mucha sombra, cosa que en esta época, se agradece :). En contra: los servicios, viejísimos! y no tienen personal limpiándolos constantemente como en otros campings de playa, en los que hemos estado, con precios similares.

El sábado nos levantamos bien tempranito para poder evitar, en lo máximo de lo posible, el calor. Teníamos en mente hacer la ruta Blanes-Lloret siguiendo el GR-92.


Empezamos a caminar a las 7 por el paseo que transcurre paralelo a la playa. A esa hora había mucha gente haciendo deporte, probablemente por lo mismo que nosotros, evitar el calor que pronto se hizo notar. El paseo marítimo desembocó en el puerto de Blanes y ahí empalmamos con el GR.

Empezamos a subir calles, que más tarde se transformaron en escaleras y para cuando llegamos al Castell de Sant Joan había contado 400 escalones, se dice rápido verdad? pero Dios! lo que cuesta subirlos!!


Desde allí pudimos observar unas impresionantes vistas de Blanes y sus alrededores. Después de refrescarnos y recuperar el aliento a la sombra de la torre del castillo descendimos por el otro lado. Un camino de tierra nos llevó hasta la carretera.


A partir de aquí el recorrido transcurrió, en su totalidad, por la carretera que, a esas horas, apenas tenía circulación. Pasamos cerca de la Playa de Santa Cristina pero no nos decidimos a bajar hasta ella, sin embargo, el calor junto con la humedad reinante ya empezaba a agobiarnos y en la siguiente cala, Sa Boadella, nos paramos.

La cala nos gustó mucho. El agua estaba fresquita, muy limpia y transparente, toda llena de pececitos que se acercaban hasta nosotros para escaparse velozmente sin dejarse tocar. A esa hora, casi las 9, no había mucha gente, pero ya empezaban a llegar y en una hora la cala se había llenado.


Cuando nos cansamos de nadar, nos secamos sobre las rocas dado que no nos habíamos llevado la toalla. Decidimos continuar la ruta pero cuando llegamos otra vez a la carretera, relajados después del bañito, nos dio pereza llegar hasta el centro de Lloret así que emprendimos regreso al camping por el mismo camino que utilizamos a la ida.

El resto del día lo pasamos entre la playa de en frente del camping y leyendo en la parcela.


Mapa de la Zona y Track

Gráfica de la Subida