Cascada d’Ardonés

Nos desplazamos hasta el pueblecito de Anciles a una altitud de 1100 metros y a 2 kms. de Benasque. El pueblo tiene unas espléndidas casas solariegas en su casco urbano que datan de los siglos XVI y XVII como “Casa Barrau”, “Casa Mora” y “Casa Suprián”, esta última con recinto murado y torreón cubierto (información extraída de un cartel en el propio pueblo).

Aparcamos el coche en la plaza de San Gregorio. Cruzamos el pueblo en dirección al cementerio del mismo y subimos por el camino empedrado que hay junto a él.

Llegamos a la primera señalización que indicaba girar a la derecha en dirección al Camino de Lavert. Continuamos ascendiendo siguiendo la señalización amarilla y blanca (PR) y que discurría entre un húmedo y bonito bosque de robles, fresnos, abedules y avellanos.

Después de caminar unos 10 minutos encontramos otro indicador, que nos encaminaba hacia la izquierda, con el rótulo “Cno. de Pllanadona, 2”. En el mapa que llevábamos no aparecía marcado ese sendero y si el que seguía por el lado derecho que era el PR HU-35 pero como íbamos en dirección a Pllanadona lo tomamos.

Continuamos ascendiendo y aproximadamente 10 minutos después vimos dos indicadores más: uno era “Pllanadona a Anciles” el mismo camino que llevábamos pero en sentido contrario y el otro se desviaba hacia la izquierda en dirección a “La Selva”. Nosotros nos mantuvimos en nuestro sendero aunque a partir de aquí el camino no estaba ya tan bien señalizado. Las marcas; ahora azules o verdes, aunque existentes, estaban muy desgastadas y apenas se distinguían. Llegamos a una explanada llena de árboles y no veíamos ninguna marca, continuamos caminando hacia el centro de la misma y al girarnos buscando las señales las vimos marcadas en los árboles pero en la cara opuesta a la que nosotros íbamos, o sea, marcaban el camino de vuelta.

Seguimos la orientación de estas señales y nos dimos cuenta que nos llevaban hacia el PR HU-35. El camino por el interior del bosque era muy bonito aunque seguro que lo hubiéramos disfrutado más sin ir tan pendientes de buscar las marcas en los árboles, la parte positiva era que el sendero era amplio y estaba libre de maleza que nos impidiera caminar.

Llevábamos un rato sin ver señales, aunque nuestro track indicaba que en breve alcanzaríamos el PR, por lo que seguimos adelante y las volvimos a encontrar de nuevo, unos puntos verdes en los árboles, a la vez que enlazábamos con el PR, y se distinguía con claridad el sendero a seguir marcado en el suelo. Al poco ya encontramos las marcas blancas y amarillas y por fin llegamos al Camino de Lavert. una vez en el mismo aprovechamos para beber un poco y monté de nuevo un pequeño hito que marcaba el inicio/final del desvío.

Tal y como salimos del sendero giramos a la izquierda y continuamos por la pista en dirección al barranco de Pllanadona, diez minutos después cruzábamos una de las pistas de esquí de Cerler. Aquí había varias opciones, seguir por la pista de esquí que como todavía tenía nieve no era viable, continuar por el mismo camino que nos llevaría hasta Pllana Estall o bien desviarnos hacia la pista que descendía por la izquierda que es lo que hicimos.

Continuamos por este camino hasta que nos acercamos hasta la carretera que va desde Cerler hasta l’Ampriu pero antes de llegar a la misma nos desviamos, a la derecha, por una pista que transcurría paralela a la carretera y bajaba hasta el barranco de l’Ampriu alejándonos un poco de la ruta.

A mitad de camino vimos un corriol que llevaba hasta la carretera, lo tomamos y seguimos por ella un tramo hasta llegar al desvío, a mano izquierda, justo en la siguiente curva después de la del barranco. Aquí paramos unos instantes para refrescarnos un poco y continuamos por la pista. Pasamos de largo un desvío a la izquierda que llevaba hasta la Palanca del Molino y una casa a la derecha. Unos metros después, de la pista salía un corriol que ascendía a mano derecha, siguiéndolo pasamos cerca de una pequeña presa.

A partir de aquí el sendero se estrechaba mucho y se tornaba bastante resbaladizo ya que bajaban algunos riachuelos por la ladera de la montaña por ese motivo teníamos que ir con cuidado de por donde pisábamos para no caer en el barranco.

Por fin llegamos a la cascada d’Ardonés también llamadas (son 3) “Cascadas del Boom”. Allí el ruido era ensordecedor y la fuerza con que bajaba el agua, impresionante! Paramos un momento para disfrutar de tanta belleza y tomar algunas fotografías y cruzamos el barranco por una pasarela metálica de un metro más o menos de anchura. La pasarela no tiene barandillas pero es estable. Me hubiera gustado tomar una foto desde allí mismo pero la fuerza del agua al caer salpicaba todo el rato y hubiera quedado el objetivo lleno de gotitas de agua. Hay que ir con cuidado de no resbalar con las piedras húmedas después de cruzar la pasarela.

Continuamos hasta la siguiente cascada y poco después cruzamos la última. Estas eran más pequeñas y se podían pasar fácilmente por encima de las piedras.

Siguiendo el sendero encontramos una señal que indicaba el camino seguir: “Ruta Las 3 Cascadas”, de donde veníamos y “Camino Ardonés, Cerler Pueblo” a donde nos dirigíamos. Unos diez minutos después el camino se separaba en tres. a nuestra derecha ascendiendo, al frente que nos llevaba directamente a Cerler y a nuestra izquierda, descendiendo que pasaba cerca de la ermita de San Pedro Mártir, patrón de Cerler. Intentamos entrar en ella pero la puerta estaba cerrada, después, buscando información en la web de Cerler nos enteramos de que para abrirla sólo se necesita meter la mano por una de sus ventanitas y abrirla desde dentro.

Seguimos descendiendo hasta llegar a Cerler y de ahí al parking y centro de información. Por nuestra derecha bajaban las aguas del barranco de Remáscaro y vimos unos indicadores que nos señalaban el camino hacia Anciles, nuestro destino a una hora de distancia.

El sendero transcurría, prácticamente en su totalidad, por el interior del bosque. Piedras, con un manto de musgo lo bordeaban y el lecho de hojas por el que caminábamos amortiguaba nuestros pasos. Ocasionalmente, nos cruzábamos con pequeños riachuelos que descendían por la ladera.

Llegando al pueblo enlazamos por el mismo camino que tomamos al salir. De allí, al camping, una duchita y a comer que estábamos hambrientos!!



Mapa de la Zona y Track

Gráfica de la Subida

8 comments to Cascada d’Ardonés

  1. antonio dice:

    Estupenda ruta Xenaia!

    Las fotos y el paisaje estupendos y con esa maravilla de cascada que solo verla se siente el frescor del agua.

    Abrazos y saludos afectuosos!

  2. HOLA NOIA…

    SEMBLA LA CUA DE CABALL D’ORDESA

    LES “GRADES”….DE PELI…

    SALUT
    JOAN

  3. fosi dice:

    Me encantó la zona y con tu entrada me has recordado que tengo que volver.
    Magnifico blog.
    Un abrazo.

  4. xenaia dice:

    Antonio, la cascada es una pasada!! y lo bueno de todo es que, accediendo desde la carretera, es un paseíto de unos 20 min.
    Un besote,

  5. xenaia dice:

    Joan, crec recordar que la cua de cavall d’Ordesa era més impressionant però fa tants anys que hi vaig anar que potser estic confosa…
    Petons,

  6. xenaia dice:

    Fosi, el Valle de Benasque es uno de esos sitios que no te cansas nunca de volver. Para nosotros es la segunda vez y nos ha sabido a poco!
    Un besote,

  7. Que interesantes son tus recorridos.
    Siempre nos sorprendes con tus historias y anécdotas.
    Gracias por compartir!

  8. xenaia dice:

    Recorré Argentina, me alegro de que te gusten!!
    Saludos,

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