Matagalls desde Viladrau

Ayer queríamos hacer el Matagalls pero, con el pronóstico tan malo del tiempo, preferimos no arriesgarnos he hicimos una de nuestras rutas, cerca de casa, de 17km. Después, por la noche, viendo que hoy haría mejor día quedamos con Jordi y Montse para hacer, saliendo desde Viladrau, El Matagalls.

Llegábamos a las 8,15 al parquing del restaurant La Solana , que está un poco antes de llegar a Viladrau yendo por la carretera de Vic y una vez pasado Seva, donde aparcamos el coche. Después de ponernos las mochilas retrocedimos unos metros para tomar una pista, el camí dels Molins, con una puerta metálica que estaba abierta, que salía desde nuestra izquierda. Más o menos 10 minutos después cruzamos la Riera Major. Continuamos por el mismo camino otros 10 minutos y entonces dejamos la pista para tomar un sendero a la izquierda para evitar dar toda la vuelta por el “Revolt de la Paella”.

Retomamos de nuevo la pista 5 minutos después y continuamos por ella hasta la altura de “el Quintà Nou” donde tomamos un desvío a la izquierda que nos llevó hasta Can Bosc y a la fuente con el mismo nombre. Otros 10 minutos más y pasamos por la Riera de l’Erola y poco después por la “Ermita de la Mare de Déu d’Erola”, documentada desde el año 1582 y construida como residencia para los ermitaños de Sant Segimon donde vivían, de noviembre a abril, cuando el frío hacía que fuera difícil la vida en el santuario.

Continuamos por el camino de l’Erola a Sant Segimon y 25 minutos más tarde llegamos al “Oratori de Sant Camil de Lel·lis”, a los pies del turó con el mismo nombre. Desde allí, mirando hacia el suroeste, muchos metros por encima nuestro, se puede apreciar ya el “Santuari de Segimon”.

Llegamos a la riera de l’Oratori donde unas piedras nos permitieron cruzar a la otra orilla y unos metros más tarde, la visión de esta cascada me hizo desviarme del camino para fotografiarla. Aquí venía un tramo bastante empinado (Les Marradas) pero el camino hacía unas lazadas por lo que no resultó demasiado difícil subir. Unos metros después vale la pena pararse para poder disfrutar de las vistas del valle que desde ese punto se aprecian.

Nos dirigíamos hacia el Collet de l’Estornell” cuando nos encontramos con esta bonita y simpática culebra Escupalio (gracias Rafa por la info :)) que descansaba en medio del camino, nos dejó hacerle unas fotografías y amablemente no puso reparos cuando pasamos por encima de ella para continuar con nuestra ruta.

Seguimos subiendo por entre un bosque de hayedos, pasamos por debajo de Sant Segimon y llegamos a la pista de Coll Formic a Sant Segimon. Como había un cartel que prohibía el paso hacia Sant Segimon continuamos por la pista, pasamos por el Coll de les Tres Creus donde 3 cruces hacen honor a su nombre y en seguida nos desviamos hacia la izquierda por un corriol ascendente, de bastante pendiente, que nos llevó hasta la “Capilla de Sant Miquel dels Barretons”, en bastante mal estado.

A partir de aquí el sendero asciende, sin pausa, por amplios y verdes prados, pasando por el “Coll de Saprunera”, el “Pla dels Ginebres”, el “Collet de la Font” y el “Pla de les Saleres Verdes” hasta llegar a la cima del Matagalls una hora después donde descansamos un poco, hicimos las foticos de rigor debajo de la cruz y empezamos el descenso, ya que la temperatura había descendido varios grados, en busca de un sitio más soleado donde poder comernos el bocata.

Giramos hacia el NNO por la carena del “Serrat de la Creu de Matagalls”, pasamos el “Prat de Llis” y “Els Ginebrars” en dirección al “Turó Gros del Pujol”.

El sendero, apenas definido y sin señales hizo que nos pasáramos el desvío a mano derecha por lo que, unos metros más adelante bajamos un tramo de bosque campo a través hasta retomar la senda, ahora sí, marcada con hitos.

Descendemos entre hayedos por una alfombra de hojas, húmedas en esta época del año, hasta llegar a la altura de “La Goitadora” donde un saliente rocoso nos permitió reponer fuerzas al sol con un fabuloso (o al menos a nosotros nos lo pareció :P) bocadillo.

Después de reunir fuerzas proseguimos por el bosque una media hora más. La acusada pendiente y los tramos pedregosos hacían que el paso fuera lento y siempre pendientes de donde pisábamos.

Llegamos al “Pla de Malataup” un gran prado verdoso donde también se puede parar uno a descansar e incluso echarse una siestecilla al sol :P. Desde ahí podríamos haber vuelto a l’Erola por el Coll d’Àligues tomando un sendero que salía desde la izquierda pero nosotros giramos hacia la derecha para tomar una senda que pasaba cerca del “Corral d’en Pujol” y unos 20 minutos más tarde por la masía “El Pujol de la Muntanya”.

Cuando llegamos a la altura de una valla de madera que impide el paso por entremedio de los edificios de la masía giramos hacia la izquierda y bajamos por un pequeño terraplén para tomar la pista que hay un poco más abajo. Continuamos por ella unos 5 minutos más y tomamos un corriol que sale a nuestra izquierda y que unos metros antes de llegar a la pequeña masía de l’Aremany enlaza de nuevo por la pista. Esta senda, actualmente, está bastante poblada de vegetación y aunque no tiene pérdida es más fácil y rápido seguir por la pista que abrirse paso entre las plantas.

Pasada la masía de L’Aremany seguimos por la pista, cruzamos la riera y poco después enlazamos con el “Sender del Castanyer de les Nou Branques” (Sender Local C-81) que nos acercaría hasta este impresionante castaño.

El castaño de las nueve ramas es el más emblemático de los árboles del municipio de Viladrau, y uno de los más grandes del Montseny, tiene una altura de 23 metros y un tronco con un perímetro de 6.5 metros. En 1987 una fuerte ventada resquebrajó la rama más grande. De las 9 ramas principales, dos ya no están y de las siete ramas que quedan, dos están muertas, las cinco que aún están vivas dan, año tras año, una buena cosecha de castañas. Otros castaños, casi tan viejos como él, le rodean en el mismo prado, justo delante de la cumbre de Matagalls (Información extraída de “Amics arbres · Arbres amics”).

Siguiendo las señalizaciones del sendero pasamos por los “Prats del Solà” y enseguida llegamos a una pista asfaltada de una zona residencial a las afueras de Viladrau, la cruzamos en dirección a la masía de “Rosquelles”. Continuamos por una pista de tierra hasta llegar al Molí de Baix donde cruzamos la Riera Major por un pequeño puente y en breve enlazamos con el camí dels Molins volvimos a cruzar la Riera Major llegando, poco después a donde habíamos dejado el coche.

A TENER EN CUENTA:
  • Es una ruta que transcurre por zonas bastante sombrías, exceptuando desde la Capilla de Sant Miquel de Barretons hasta la cima del Matagalls y desde ahí hasta que te adentras en el bosque una vez pasado el Serrat de la Creu de Matagalls.
  • Hay pocas señalizaciones, por lo que aconsejo el uso del GPS, especialmente a partir de la masía El Pujol de la Muntanya donde las innumerables pistas, caminos y senderos hacen bastante complicado seguir la ruta si no utilizas uno de estos aparatos.
  • Es una ruta bastante larga lo que hace necesario, si eres de los que no te gusta beber de las fuentes de montaña, el llevar al menos 1,5 litros por persona (eso fue lo que nos bebimos nosotros y aun nos fue algo justillo). Si no tienes problema en beber de las fuentes encontramos un par en la primera etapa de la ruta.




Mapa de la Zona y Track

Gráfica de la Subida