Cingles de Bertí

Después de varios meses posponiéndolo al final conseguimos ir a dar un paseo por los “Cingles de Bertí”. El empujón final nos lo dio Mª Ángeles con su sugerencia y tras buscar información de la zona tomamos como muestra la ruta que Joan detalla en su blog “Pàgina Personal d’en Joan”.

Llegamos a “Riells del Fai” y aparcamos el coche cerca de la “Iglesia de Sant Vicenç” ya que primero queríamos pasarnos por “Sant Miquel del Fai” y así aprovechábamos y accedíamos a los cingles desde allí. Desde el mismo pueblo ya hay señales con indicaciones para ir a Sant Miquel.

Iniciamos la ruta cruzando la carretera por la cual habíamos llegado, la BV-1483, y siguiendo una pista de tierra. Pasamos por las masías de Can Jaume, La Pineda, La Madella y Torres de la Madella. Cerca de esta última, a mano derecha, está el desvío que asciende a Sant Miquel del Fai y si continuas por el mismo camino éste te lleva, siguiendo el curso del río el Tenes, hasta las ruinas de la Central del Fai, antigua central hidroeléctrica que funcionó entre los años 1910-1964 y que producía energía para la población de Sant Feliu de Codines según pudimos leer en una placa informativa.

Hoy en día apenas quedan las 4 paredes exteriores pero el entorno que rodea al edificio es chulo y parece ser un lugar de descanso para varios tipos de pájaros. Vimos varios patos chapoteando por allí y un ornitólogo muy concentrado en sus prismáticos.

Desandamos el sendero hasta llegar al desvío, ahora a nuestra izquierda, a Sant Miquel. El camino en sí está muy arreglado, con barandillas y peldaños en todo el recorrido. El paisaje que nos acompaña en toda la ascensión vale la pena disfrutarlo, tanto por la parte del río como por la de la montaña. Por un lado veíamos cada vez más cerca el “Salt d’Aigua del Tenes” y por el otro podremos disfrutar de las curiosas formas que forman los “Cingles del Perer”.

Una vez arriba nos dimos una vuelta por los exteriores del monasterio, ya que los lunes está cerrado, y nos contentamos con mirar la cascada a lo lejos. Pasamos por el “Pas de la Foradada” y por el puente sobre el río Rossinyol.

Un vez pasadas las taquillas de entrada e iniciamos el camino hacia el sendero que nos llevaría a los cingles. La senda no era fácil de encontrar, las señales están muy deterioradas y hay bastante maleza que hace que sea fácil pasarlas por alto.

Para llegar a él hay que seguir el parking para autocares que hay a la entrada de Sant Miquel y por el lado del río veremos un paso que nos llevará a la otra orilla. El sendero tiene una inclinación bastante pronunciada y está bastante lleno de maleza a los lados, pero no es complicado pasar si se va en fila india.

Conforme vamos subiendo se va teniendo una vista cada vez más bonita de toda “La Vall de Sant Miquel”. El camino no tiene perdida, aunque no se puede decir que haya una gran abundancia de hitos ni de señales que muestren el recorrido.

Siguiendo el sendero llegamos a una antigua masía, ahora abandonada, “L’Ullar”, por lo que pudimos ver el edificio principal estaba restaurado pero los corrales u otras dependencias estaban en ruinas. Fue grande nuestra sorpresa al ver que había una marca de GR pintada en una de las paredes.

De la casa parecía salir una pista muy ancha que llevaba a lo que antaño debían haber sido sus campos de cultivo, siguiendo por esta pista volvimos a ver un par de señales de GR más por lo que supusimos que íbamos por el camino correcto, lamentablemente al cabo de poco rato la pista y los campos acababan en un sendero muy estrecho y lleno de maleza. Como las marcas de GR nos habían llevado hasta allí decidimos seguirlo, de hecho se podía apreciar lo que hacía tiempo había sido una senda, así que seguimos avanzando con la esperanza que volviese a hacerse transitable.

Una hora y casi dos kilómetros más tarde descubrimos que ese trozo del camino ya no estaba en uso, en su lugar deberíamos de haber tomado un desvío que salía desde poco antes de llegar a la masía y que nos habría acabado comunicando con el GR más adelante.

Este sendero pasa por el fondo del cañón mientras que el GR-5 que nosotros seguíamos transcurre por una de las laderas. Al parecer hubo un incendio hace años en ese bosque y el GR en sí se acabó perdiendo. Una pena que el ayuntamiento de la zona no haya podido adecentarlo un poco o al menos poner alguna señal indicando que debe tomarse un desvío.

Pasadas las malezas el camino se vuelve mucho más ancho y fácil de seguir. Pasamos por “Cal Magre” y “Sant Pere de Bertí” donde tomamos el corriol que se adentra por el bosque y que nos llevara hasta “El Clascar” también conocido como el “Castell de Berti” Un edificio enorme, ahora en ruinas, que debió ser espectacular en su época. Esta rodeado por un pequeño bosque de encinas en el cual se encuentra una torre circular.

En este plano convergen muchos caminos y se nos hace evidente que es un lugar muy frecuentado para pasar el día en el campo con los niños. Después de dar una vuelta por los alrededores del castillo seguimos nuestro camino en dirección a Cal Mestret por una pista de tierra. Nos encontramos con numerosos cruces de caminos que nos obligan a estar bastante pendientes del track, pero parece que todos acaban convergiendo en una pista principal que es la que al final acabamos cogiendo. Justo antes de empezar a descender hacia el “Collet de Can Tripeta” nos desviamos hacia la masía de “El Traver” para ver un antiguo horno del cual aún quedan restos.

El camino acaba en la masía y, como estaba habitada, no llegamos hasta el final del mismo aunque, antes de dar media vuelta, disfrutamos de estas maravillosas vistas.

De nuevo en la pista principal pasamos el “Grau Mercader” donde también vale la pena pararse para contemplar tanta belleza.

Seguimos hacia el collet que tenía que ser el inicio de nuestro regreso al coche pero primero decidimos hacer una visita al “Santuari de Puiggraciós”.

En 1701 se iniciaron los trámites para la construcción del Santuario muy cerca de donde, según la leyenda, se encontró la imagen de la Virgen. En 1711 se abrió al culto y en 1737 estaba ya terminado el retablo del altar mayor. En el año 1936 el santuario sufrió el incendio, saqueo y la profanación del cual sólo quedó la estructura ruinosa del edificio, desierta y abandonada hasta 1939. Sin embargo, y a pesar de las dificultades, quedaba la fidelidad en el corazón de la gente. El coraje arriesgado del rector, Mn. Eduard Font y de unos vecinos salvó la santa imagen.

Cerca del santuario se encuentra la antigua capilla de Puiggraciós y a su lado una Torre de Telégrafo Óptico.

Después de las fotos de rigor, iniciamos el camino de descenso al coche. El sendero va siguiendo toda la falda de la montaña y era muy pedregoso, no es ni mucho menos una pedrera, pero se hace bastante incómodo de bajar, además no hay casi ningún árbol en todo el descenso, así que si hace sol el calor se hace bastante pesado. En contrapartida debemos decir que estaba todo lleno de ginestas, y como es la época en que florecen pudimos gozar de su buen olor durante un buen rato.

El sendero prácticamente acababa en la parte alta del pueblo y un poco más abajo ya teníamos el coche esperándonos para llevarnos a casa.

A TENER EN CUENTA
  • Es una ruta que apenas tiene sombras por lo que el calor puede resultar muy molesto.
  • Sólo encontramos una fuente, en el Santuari de Puigraciós, por ello recomendamos llevar abundante agua, sobre todo si se hace en pleno verano.
  • Recomendable el uso del GPS ya que hay muchas pistas y caminos a seguir y apenas hay señalización por la zona.




Mapa de la Zona y Track

Gráfica de la Subida




11 comments to Cingles de Bertí

  1. Joan dice:

    Em sap greu que a la sortida de l’Ullar us perdéssiu, però tota aquella zona, tal i com dius està molt tapada. He de dir que jo també em vaig perdre mes endavant, el que passa es que ho vaig treure del track.
    També em sap greu que les teves fotos son millor que les meves, ja ja ja.
    Us felicito pel reportatge.

  2. xenaia dice:

    Joan, ens volíem portar la teva entrada del bloc impresa però al final ens la vam oblidar a casa 🙁 jo no he tret del track aquest tros perquè el camí existeix, encara que en males condicions, i com tampoc tinc clar per on anava l’altre camí … doncs ho deixo tal qual.

    A mi no em sap gens de greu que t’agradin més les meves fotos que les teves jajaja

    Petons,

  3. He paseado por esta entrada del blog y la he disfrutado. Las fotos son magníficas y nos muestran la belleza de esa zona, la vegetación, las piedras, los caminos….Aportas gran información para los que quieran conocer la zona y es un estímulo para caminar conociendo y disfrutando.
    Saludos.

  4. xenaia dice:

    Jesús, me alegro de que hayas disfrutado del paseo! La zona, creéme, es preciosa aunque, si te he de ser sincera, allá por donde voy siempre encuentro algún paisaje encantador con el que deleitarme la vista 🙂
    Saludos,

  5. Ismael dice:

    Bonita zona, cargada de senderos llenos de historia, cascadas y ríscos,,, una ruta genial.
    Enhorabuena.

  6. Una ruta preciosa, variada y muy bien descrita tanto textual como fotográficamente.
    P.D.: Vaya “cachas” ¡qué poderío! podría participar en un concurso de levantamiento de piedras je,je,je
    Saludos

  7. xenaia dice:

    Carmen y Alfonso, me alegro de que hayáis disfrutado del recorrido 🙂
    Saludos,
    PD: seguro que lo ganaría!! 😀

  8. xenaia dice:

    Ismael, si, la zona es preciosa, la disfrutamos un montón!!
    Saludos,

  9. Como en el post que vi antes, muy buenas las imágenes.
    Gracias por dejarnos acompañarte “virtualmente” en tus recorridos.

  10. xenaia dice:

    Recorré Argentina, gracias a ti por visitar mi blog y dejar tu comnentario, me alegro de que te gusten mis fotos 🙂
    Saludos,

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