Rancho Querete – Yaguajay

Después de desayunar y despedirnos de Haydee y Juan K., fuimos a buscar el coche al parking (o parqueo como lo llaman allí) y le dimos 2 CUC de propina al chico que, cada día, sin nosotros habérselo pedido, tenia el detalle de limpiarnos, a mano, el coche.

Partimos dirección Yaguajay. Nuestra intención era hacer una parada en el Rancho Querete ya que Haydee nos había comentado que era una reserva natural muy bonita y que incluso podríamos bañarnos.

Una vez llegamos a Yaguajay, cruzamos el pueblo y poco después nos desviamos a mano derecha llegando así a una de las fincas del área protegida Jobo Rosado, el Rancho Querete.

Cruzamos el portón de la entrada y llegamos a un área para parquear el coche. La entrada al recinto costaba 5 CUC x persona e incluía una ruta guiada por el parque.

El guía, Jozdel, era un chico muy simpático que nos estuvo explicando muchas cosas, tanto de la reserva natural como de la vida en Cuba. Había dejado la carrera de matemáticas y física a los 2 años para entrar a trabajar donde estaba ahora. Nos comentó que los maestros podían cobrar unos 250-300 pesos cubanos (CUP) al mes, o sea, unos 10-12 CUC y trabajando de guia ganaba unos 20 CUC (sin propinas).

El recorrido por el parque fue muy chulo. Había 3 zonas en las que era posible bañarse: justo pasar la entrada, en unas pozas naturales que había siguiendo el sendero de la izquierda y otras que salían de unas cuevas a la derecha. Las pozas de la izquierda estaban secas, ya que no era la estación de lluvias, pero tenían un aspecto muy prometedor para cuando hubiera agua. Las de la derecha si tenían agua aunque, según nos comento Jozdel, normalmente hay una gran cascada saliendo de las cuevas y esta vez solo había un pequeño salto de agua, aun así, la poza de debajo de las cuevas era de lo más apetitosa con el calor y la humedad que hacía. Calor para nosotros, para los cubanos era un día frio…

Txus, que no puede resistirse a un buen chapuzón, esta vez no fue diferente y se bañó :D. La limpieza del agua y su transparencia recordaban a uno de nuestros ríos en el Pirineo pero la temperatura era mucho mas agradable, además estábamos solos así que teníamos toda la poza para nosotros. El guía nos explicó que los cubanos iban allí en julio y agosto pero que durante el resto del año sólo se bañaban los turistas.

Mientras Txus estaba en el agua yo me quedé hablando con él e interesándome por la vida cubana. Así me enteré que unos amigos suyos se habían comprado una casa con poco mas de 2000€ que les había enviado un familiar que trabajaba en España. Están muy orgullosos de su sanidad y del sistema educativo que tienen que es gratuito incluso la universidad. La gente que vive del turismo disfruta de un nivel de vida superior al resto gracias a las propinas, así puede darse el caso de que un cirujano cobre 300 CUP y un camarero cobre 300 CUC gracias a las propinas.

Después del baño, volvimos hacia la entrada donde hay un restaurante en el que puedes tomar algo o comer pero nosotros no quisimos entretenernos más. Le dimos 2 CUC al guía porque nos gustó mucho su explicación y compañía y salimos hacia Trinidad.

A mitad de camino paramos en un multicentro a comprar agua, tenían botellas de 1,5 y de 5 litros!! así que aprovechamos para comprar unas galletitas, una garrafa de 5L y una botella de 1,5L. Más adelante paramos a comer en un camino secundario bajo la sombra de un árbol, didfrutando del silencio del campo.

Seguimos hacia Trinidad. Poco antes de llegar paramos en el mirador del Valle de los Ingenios. Había un parqueador (como no :P) que nos dijo que podiamos darle 1 CUC por vigilar el coche o un boli o una camiseta para llevarle a su hija pequeña. Como no teníamos bolis ni camisetas pequeñas le di unas pincitas para el pelo (pellizquitos que le llaman ellos) y unos anillos de bisutería que había llevado precisamente para eso. Desde el mirador se apreciaba una privilegiada vista del valle así como un restaurante de arquitectura colonial. Hicimos un par de fotos y continuamos nuestro camino hacia el siguiente destino: Trinidad.

5 comments to Rancho Querete – Yaguajay

  1. Ismael dice:

    Hola Xenaia,,ya veo que habéis cambiado los frios pirineos por las cálidas tierras Cubanas, la verdad que nos dais envidia viendo como os bañáis en esas pozas transparentes, a si que disfrutar mucho de aquello y no tengáis prisa en volver que aquí hace un frio de co….s. Saludos.

  2. xenaia dice:

    Ismael, ya casi no nos acordamos de lo que es el calor 😀 pero disfrutar si que hemos disfrutado 😛

    Un besote!

  3. Joan X dice:

    Cayos, parques, parrandas,… has capturado toda la esencia de Cuba. Yo creo que si Fidel Castro lee tu blog, te nombra ministra de Turismo 🙂

  4. xenaia dice:

    jajaja Joan, no lo creo, seguramente si lo leyera lo clausuraría!! 😛

  5. Yo no sé se lo clausurará o no, pero estas fotos y la descripción de Jobo Rosado y Rancho Querete me han embuyado definitivamente a pasar por ese lugar en mi próxima visita a la isla 🙂 como es un lugar relativamente nuevo, ni sabía que existía hasta este año.

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