Castell de Montesquiu – Bufadors de Beví – Castell de Besora

Castell de Montesquiu

Salimos desde la estación de Renfe de Sant Quirze de Besora – Montesquiu (R3: L’Hospitalet de Llobregat – Puigcerdà) y, desde nuestra izquierda, nos dirigimos, por la carretera, hacia el Castell de Montesquiu que está a unos 2km. Tras pasar el desvío hacia la Casanova del Castell (que lleva al mismo sitio pero que hoy no lo tomaremos :P) encontramos poco después un corriol ascendente que parte desde el lado derecho de la carretera y que nos evita hacer todo el recorrido de la misma.

Atajo

El Castell de Montesquiu tiene, posiblemente, su origen en el enclave de un torreón de guardia que hizo edificar el conde Guifré I el Velloso, en el siglo IX. A mediados del siglo XIV, el actual castillo pasó, de ser un caserón destinado a la defensa, a convertirse en una residencia fortificada. Arnau Guillem de Besora fue el primero de su linaje que vivió en él. En el siglo XVII, Luis Descatllar, a pesar de residir en Barcelona, amplía y ennoblece el centro. A él se debe la construcción de la capilla actual y la ampliación del sector Noreste, además de otras actuaciones que significaron un importante cambio en la imagen global del edificio. Al principio del siglo XX, Emili Juncadella, figura representativa de la alta burguesía del momento, da a la antigua casa la apariencia de castillo que tiene en la actualidad y lo completa con los jardines.

Pista detrás del castillo

Después de las fotografías de rigor nos dirigimos hacia el Coll dels Tres Pals por la pista que sale por detrás del castillo. Atravesamos la Solana junto con su riera que en esos momentos no llevaba demasiado caudal de agua aunque, un letrero y una pasarela nos indicaban que no siempre es así.

Pasarela

Dejamos atrás el Coll y nos adentramos en una zona sombría y húmeda donde nos encontramos a nuestra amiguita la salamandra que, muy amablemente, nos dejó que le hiciéramos algunas fotografías 🙂

Salamandra

Pasamos la Collada del Beví Gros y llegamos a una bifurcación, tomamos la pista de la izquierda por la que bordeábamos los Cingles del Beví para adentrarnos en la Serra dels Bufadors siguiendo las marcas de color verde brillante. Esta zona, de gran belleza, tiene el aire mágico de un bosque encantado; húmedo y sombrío, con grandes piedras cubiertas de musgo y silencioso, evoca los cuentos de hadas y no nos hubiera extrañado encontrarnos unas cuantas jugando por allí.

Cingles de Beví
Adentrándome en la Serra dels Bufadors
Desvío, Marcas Verdes

Los bufadors son unos agujeros o grietas por donde pasa una corriente de aire frío y si te acercas puedes sentir como silba el aire en su interior. Nosotros no escuchamos el silbido pero si que notamos la corriente de aire.

Por el Bosque
Bosc de les Fades

Llegamos al Turó dels Bufadors (1006 mts.) y comenzamos el descenso cresteando hasta llegar al Coll del Beví donde aprovechamos que había una gran roca para pararnos a descansar un rato mientras nos comíamos unos plátanos.

Vistas Panorámicas
Vistas Panorámicas

Proseguimos por la derecha de la pista hasta llegar al pueblo de Santa María de Besora unos 50min. más tarde. Enlazamos con la carretera por nuestra derecha y, pasada la iglesia, tomamos el sendero hacia el Castell de Besora siguiendo el GR-151 y, en su defecto, las marcas rojas.

Iglesia de Santa María de Besora
Marcas Rojas

El castell de Besora y la iglesia románica de Santa María están situados sobre un turó a unos 1025 mts. de altura en un enclave muy estratégico. Actualmente en ruinas, los primeros datos que tenemos sobre ellos datan del año 885 en tiempos de Guifré el Velloso y la consagración de la iglesia en el año 998 por el obispo Gotmar a petición de Emma, la hija de Guifré el Velloso y abadesa del monasterio de Sant Joan de les Abadesses.

Restos Iglesia Santa María

Descendimos del turó y giramos a la izquierda en dirección al Collet de la Mongia. Este tramo es un poco perdedor (o nosotros no supimos encontrar las señales :P) por lo que hay que ir al tanto para no perderse.

Unos metros más tarde encontramos las marcas rojas y blancas que nos acompañaron un buen tramo junto con las verdes y blancas que aparecieron más tarde. Pasamos por delante de una fuente o pozo, sin agua y al rato llegamos al Collet de la Mongia fácil de identificar al estar desnudo de vegetación quedando al descubierto la marga grisácea o piedra muerta, llamada así porque se desmenuza con facilidad.

Fuente
Collet de la Mongia

Una vez cruzado el Coll nos dirigimos hacia los prados del Pla del Revell. Por aquí era difícil seguir las marcas por lo que caminamos un poco a nuestro aire atravesando el prado más o menos por el medio. Si miramos el mapa, hay otro sendero por el margen izquierdo con muy buenas vistas de los alrededores.

Vistas Alrededores
Balsa de Agua

Una vez atravesado el prado y de nuevo en el camino continuamos descendiendo por la pista hasta llegar al siguiente indicador unos 15min. más tarde. Dejamos atrás el desvío que sale a nuestra derecha y que nos llevaría hasta el Castell de Montesquiu y continuamos por la izquierda. Pasamos una fuente, un cercado para ganado y de nuevo en la carretera nos encaminamos, por la izquierda hacia la estación donde habíamos dejado el coche aparcado.

Fuente
Cercado Ganado



Datos Técnicos

Mapa de la Ruta

Mapa del Recorrido y Track
Gráfica de la Subida

Gráfica de la Subida
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