Excursión a la Cueva Balma del Corneta (Alta Garrotxa)

Nos levantamos sobre las 8. Hoy dejábamos el bungalow por lo que había que recogerlo todo antes de salir a caminar y eso hicimos, quitamos las sábanas de las camas y las metimos en la bolsa en la que nos las dieron, vaciamos la nevera, los armarios y lo pusimos todo en el coche, fuimos a buscar el pan e hicimos los bocatas y después desayunamos cereales con leche y colacao. Cuando terminamos dejamos los coches en la entrada del camping, encendimos los GPS’s y ale! a caminar! eran las 10,20.

Esta vez no tomamos el camino que sale desde la parte de atrás del camping sino el que va por la carretera. Pasamos por delante del cementerio y nos dirigimos hacia el pueblo y de ahí al Castell d’Oix que, como nos venía de paso aprovechamos para hacerle unas cuantas fotos.

Castell d’Oix

Es un castillo cuadrado, bastante grande, con una torre y espilleras, de estilo gótico tardío. Lo construyeron los Barutell, señores de Bestracà en el siglo XV después de que su castillo en el Puig de Bestracà fuera tomado y saqueado en el “Conflicte de la Remença”.

Cuenta la leyenda que el conde Masoliver, señor del castillo d’Oix, estaba muy disgustado porque tenía 11 hijas pero ningún hijo, en una época donde era muy importante tener hijos que continuaran con el apellido familiar. Entonces estalló la guerra y el rey pidió a sus vasallos que acudieran a defenderlo. Como el conde ya era mayor no podía ir y le preocupaba el hecho de que el rey le quitara los privilegios y el señorío. Su hija pequeña, que era muy decidida (y valiente), se vistió de hombre y haciéndose pasar por el hijo del señor marchó a la guerra acompañada por un sirviente fiel que se hacía pasar por sordomudo y le hacía de espía para protegerla.

Castell d’Oix

Cuando terminó la guerra el rey reunió a todos los caballeros para felicitarlos por su buena campaña. El príncipe, que había luchado con los caballeros, tenía sus sospechas de que era una mujer así que lo consultó con su madre y esta le aconsejó cenar con el caballero y le dijo que, si se servía los trozos de carne más grandes era un hombre y si se servía los más pequeños era una mujer. El sirviente, que estaba escuchando, se lo dijo a su señora y esta cenó más que nunca. La segunda prueba que propuso la reina al príncipe fue invitar al caballero a un paseo para recoger flores para la reina (ya me imagino la cara que se le pondría al caballero por tan inusual petición :P). Si el caballero recogía las flores más grandes sería hombre y si recogía las flores más pequeñas sería mujer. De nuevo, aconsejada por su sirviente, escogió las flores más grandes.

Castell d’Oix

A pesar de las pruebas fallidas el príncipe seguía pensando que era una chica y decidió hacer una tercera prueba asesorado, una vez más, por la reina. Con una excusa pidió al caballero que se quedara a dormir con él. Entonces la chica, pidió una guitarra y entonando melodías maravillosas consiguió que el príncipe se durmiera sin despertarse en toda la noche.

Superadas todas las pruebas la chica volvió a casa llena de honores y gloria por su conducta en la batalla. Le contó a su padre como le había ido y todas las pruebas que le había puesto el príncipe porque sospechaba de ella. Su padre se dio cuenta de que estaba enamorada del príncipe y le preguntó si le gustaría como marido. La chica le dijo que si y entonces el padre se entrevistó con el príncipe y le contó toda la verdad y el príncipe, que en su interior sabía que ella era una chica pidió su mano y se casaron poco tiempo después. Fue de esta manera como el castillo d’Oix pasó a formar parte de la realeza (La Llegenda de la filla del senyor d’Oix ha sido extraída del libro “Els 40 millors racons de la Garrotxa i el Ripollès amb automòbil” publicado por La Vanguardia)

Actualmente, el castillo pertenece a Joan Hortalà que lo adquirió en el año 1976 y posteriormente lo reformó. (información extraída de: “En cotxe pr la muntanya” de Santi Flaquer)

Castell d’Oix

Seguimos caminando por la carretera hasta que llegamos a “Can Pei” en el lado derecho de la misma, una masía catalana del siglo XVII restaurada recientemente como casa de turismo rural y donde se pueden hacer recorridos a caballo.

Una vez pasada la masía continuamos durante unos 20 minutos hasta llegar a una señalización (que esta vez estaba en el suelo), tomamos el sendero que salía hacia la derecha y caminamos unos 10 minutos paralelos a la riera d’Oix hasta llegar al paso que hay por el río, completamente seco ese día por lo que no tuvimos que hacer equilibrios sobre las piedras. En la otra orilla se puede ver un gran tronco caído, pasamos por debajo y empezamos a subir por un sendero a mano izquierda y unos 20 minutos después llegamos a la iglesia Mare de Deu d’Escales, de origen románico restaurada por el grupo “Amics de l’Alta Garrotxa”. Si queréis ver más fotos podéis verlas Fotografías de l’Alta Garrotxa – Oix o también en las salidas que hicimos el año pasado donde también podréis encontrar algo más de información (Subida hasta El Maranyó o El Ferran – Sant Martí de Talaixà )

Esglesia Mare de Deu d’Escales

Esglesia Mare de Deu d’Escales

Seguimos caminando en dirección a la masía abandonada de “El Maranyó” por un sendero que pasa por encima del Santuario y nos adentramos en una zona boscosa muy verde y húmeda. Llegamos a la casa 20 minutos después y continuamos hasta el Coll de la Bassa donde tomamos el desvío que había a mano derecha para bajar a la Cueva Balma del Corneta. Andamos unos 10 minutos siguiendo las marcas rojas hasta que llegamos a una marca roja en forma de cruz a mano derecha, en el suelo. Por ahí bajamos con cuidado hasta la cueva donde tomamos estas fotografías.

Cova Balma del Corneta

Desde el Interior de la Cova Balma del Corneta

Terminadas todas las fotos volvimos por el mismo camino hasta llegar al Coll de la Bassa donde nos comimos los bocatas e hice estas panorámicas.

Vistas Panorámicas desde el Coll de la Bassa

Después de comer empezamos el regreso. Al poco rato, después de haber pasado El Maranyó, estábamos cruzando el bosque cuando a Montse se le dobló el tobillo y se cayó 🙁 menos mal que podía andar, con dolor, pero andaba sino no se que hubiéramos hecho, bueno, supongo que llamar a emergencias… Total que cuando pudo ponerse en pie continuamos bajando despacito hasta que al final llegamos a la carretera donde Montse y yo nos quedamos mientras los chicos iban a buscar los coches. Al poco rato llegaron y nos vinimos para casa. El lunes, Montse fue al médico que le dijo que tenía un esguince y le dio la baja :/ así que ahora está en casita, con la pierna vendada y descansando 🙂 Esperemos que el miércoles le den ya el alta para que esta semana santa podamos irnos a caminar otra vez 🙂

Mapa de la Zona y Track
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Gráfica de la Subida

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